Señoríos y Realengo - I Parte

 
Una vez acabada la Guerra de Granada los Reyes Católicos se ponen a la tarea de recompensar a los nobles que participaron en la conquista con la entrega de parte del territorio conquistado a los nazaries. Se constituyen los señoríos que no eran otra cosa que pequeños estados donde el señor aglutinaba todos los poderes y era propietario de las villas, las tierras y las gentes que en el estuviesen. En las tierras de nuestra provincia se crearon ocho señoríos, todos dependientes de otros creados con anterioridad y con amplios territorios, por lo tanto ninguno fue creado para darlo a un nuevo señor con nuevo título nobiliario.
Aunque no se reservó ninguna tierra de realengo en el primer reparto, pronto volvería el señorío mas grande a titularidad real, pues el concedido al príncipe Juan al morir sin heredero pasó de nuevo a ser de realengo. A continuación se expone los pueblos que componían esos señoríos y los cambios de titularidad más representativos.
Hay algo que tienen en común todos los nobles titulares además de haber participado en la citada guerra, todos estuvieron en el cerco de Ronda. Por tanto no es de extrañar que esta zona fuese repartida entre aquellos que la conquistaron, pues no hay que olvidar que la guerra aquí solo la sufrió Ronda de donde dependían el resto de lugares y fortalezas y que una vez caída se fueron entregando previo pacto de condiciones todas las poblaciones y castillos que de Ronda dependían. Solo resistieron Audita y Montecorto y que por esa razón fueron destruidas y despobladas. Decir por ultimo que la abolición de los señoríos se comenzó a legislar en 1811, pero no resultó efectiva hasta 1837, no sin largos y disputados pleitos pues había diferentes tipos de señorío según su adquisición.
 

Señorío de Ronda

Ronda y su tierra no constituyó por si sola el Principado de Don Juan, al igual que ocurriera con otros nobles, su posesión en la Serranía era parte de las posesiones que al príncipe se les fue otorgando en Señorío, sin duda la más importante Asturias, a la que se les unió Ecija, Ubeda, Baeza, Jaén, Alhama de Granada, Montejicar, Loja y Ronda en Andalucía, además del resto de posesiones en Castilla: Salamanca, Toro, Logroño, Trujillo, Cáceres, Agreda y Alcaraz.
Las posesiones que conformaban este señorío eran Ronda y sus alquerías, los lugares de Audita y Montecorto, el Havaral (Jimera, Atajate, Alpandeire, Fa­raján, Júzcar, Cartajima, Parauta, Igualeja y Pujerra) así como numerosos y pequeños núcleos que terminaron deshabitados después de la expulsión de los moriscos: Chúcar, Guidazara, Cenajén, Pospitra, Balastar, Benitamín, Benahayon, Benahazín y Moclón), las villas de El Burgo, junto a Cortes que pasó a pertenecer a Ronda el 27 de Mayo de 1489 y Setenil que lo hizo el 9 de diciembre del mismo año.
El señorío es otorgado por Real Cédula de 20 de Mayo de 1496, por los Reyes Católicos a su segundo hijo, heredero que lo sería delas coronas de Aragón y Castilla: Juan de Aragón y Castilla.
Nació en Sevilla el 30 de junio de 1478 donde los Reyes Católicos habían llegado con su corte, contrajo matrimonio en abril de 1497 con Margarita de Austria, pero seis meses después de su boda falleció afectado de tuberculosis, el 4 de octubre de 1497. Su viuda siguió ejerciendo aunque de forma teórica el señorío hasta 1499, que vuelve a ser realengo. Solo duró tres años, sin duda el señorío más corto de cuantos se instauraron en la Serranía.
 
 

Señorio de Benadalid y Benalauría

 
El más pequeño de los señoríos que surgen tras la conquista en 1485 es el de Benadalid. Estaba compuesto por las poblaciones de Benadalid y Benalauría y ocupaba lo que hoy son los dos municipios  y unas tierras compradas a Garcia de Xerez junto al Guadiaro.  Se concedió por Real Cédula el 3 de abril de 1494 a Gomes Suarez de Figueroa II, que era el II Conde de Feria, aunque identificada esta casa señorial con la Baja Extremadura, le fue concedido este pequeño territorio por su participación en la conquista de Ronda, donde participó fuera del cerco, junto al Maestre de la Orden de Santiago y los Comendadores Mayores de Castilla y de León, la misión de  sus ejércitos era impedir que no llegaran tropas musulmanas a la ciudad rompiendo el cerco.
A su muerte en 1505  heredó el señorío su segundo hijo García de Toledo, convirtiéndose en el I Señor de Benadalid y Benalauría, ya que el título de la casa de Feria pasó a su hermano primogénito. Era norma en esta casa vender sus posesiones en Andalucía para comprar otras en Extremadura y es por eso que en 1518 el señorío es vendido a Fabrique Enriquez de Ribera, I Marqués de Tarifa y VI Adelantado de Andalucía. Su padre Pedro Enríquez de Quiñónes había participado en la toma de Ronda como V Adelantado de Andalucía, situando su real  junto al Arroyo de las Culebras.
Al no dejar descendencia le sucede en el dominio sobre el señorío en 1539 su sobrino Per Afán Enriquez de Ribera, que entre otros títulos era II Marqués de Tarifa y I Duque de Alcalá de los Gazules, título al que unió el de Tarifa y que así continuó hasta que en 1645 a la muerte de la V Duquesa de Alcalá de los Gazules y VIII Marquesa de Tarifa, Ana María Luisa Enriquez de Ribera Portocarrero y Cárdenas, dejo sus posesiones a su hijo que a su vez heredó de su padre entre otros títulos el Ducado de Medinaceli. Juan Francisco de la Cerda Enríquez de Ribera, pasando desde entonces este señorío de Benadalid y Benalauría a la casa de Medinaceli, por Real Cédula de Felipe V.
Benamaya aunque aislada teritorialmente formó parte del Señorio de Gaucín. Pero con la expulsión de los moriscos en 1572 quedó despoblada y sus tierras fueron explotadas por gentes de Benadalid acabando en este señorío.
 
 

Señorío de Montejaque y Benaoján

 
Las villas de Montejaque y Benaoján fueron dadas en señorío  a Rodrigo Alfonso Pimentel, IV Conde de Benavente el 23 de junio de 1492, en compensación por sus servicios en la conquista del Reino Nazarí. Durante el cerco de Ronda Rodrigo montó su real en la parte baja de la ciudad, en los Gomeles y peñas, donde hoy se conoce como los Molinos. María Pacheco viuda de Rodrigo entregó las villas como parte de la dote a su hija menor Beatriz Pimentel la cual casó con García Álvarez de Toledo II Duque de Alba y III Marqués de Coria, hijo de Fabrique Álvarez de Toledo I Duque de Alba. García también estuvo en la toma de Ronda, situó su real en la margen izquierda del rio Grande Así el señorío pasa a manos de la casa de Alba a la muerte de Beatriz al heredar su nieto Fernando Álvarez de Toledo, III Duque de Alba el señorío. El 13 de diciembre de 1538 Fernando que había contraído numerosas deudas por prestamos para poder participar en las guerras contra los turcos y franceses, obtuvo autorización real para poder enajenar el mayorazgo.
Es así como el señorío pasa a manos de Luis de Guzmán y Córdoba, II Conde de Teba, extendiéndose la escritura el 20 de enero de 1539. A pricipios del siglo XVII, sobre 1620 se adquiere en subasta el señorío siendo María Guerrero Girón la I Señora de Benaoján la cual casó con Pedro Castrillo Fajardo Señor de las Cuevas del Becerro, desde entonces quedo unido el Señorio de Benaoján (Montejaque y Benaoján) al Señorio de las Cuevas del Becerro al que en 1684 el rey Carlos II les otorga el titulo de Marquesado. En 1819 Fernando VII concedio el título de Vizcondado de Benaoján en favor de Marcos José Castrillo y Nava-Grimon, VI Marqués de las Cuevas del Becerro.

Señorío de las Siete Villas

 
Una vez conquistada Ronda toda la Serranía de Villaluenga, la tierra conocida como las Siete Villas (Archite, Aznalmara, Benaocaz, Cardela, Grazalema , Ubrique y Villaluenga) pasaron aunque de forma encubierta a formar parte del estado señorial de la casa de Arcos.
La integración de las Siete Villas en el señorío quedó formalizada jurídicamente en virtud de un privilegio fechado en Jaén el 11 de enero de 1490 mediante el cual los Reyes Católicos concedieron al señor de la Casa de Arcos, que lo era Rodrigo Ponce de León y Núñez, I Duque de Cádiz y III Conde de Arcos. Rodrigo fue un noble que participó activamente al lado de los Reyes Católicos en la conquista del Reino Nazarí de Granada. En la toma de Ronda fue el principal artífice e ideólogo del asedio, ya que llegó con sus tropas dias antes y tomó río abajo el manantial de donde se abastecía la población.. Luego cuando ya se situaron todas las tropas en el cerco, el cerraba el mismo por la zona de los Navares, siendo el mayor en tropas después del rey.
Los habitantes musulmanes de la Serranía de Villaluenga, tras la conquista entregaron sus villas en condiciones pactadas y pasaron a ser mudéjares vasallos de la Corona castellana. Pero tras la rebelión de los moriscos y una vez derrotada, la población mudéjar de la Serranía de Villaluenga fue reemplazada en su totalidad en el mismo año 1501 por pobladores cristianos. Con éstos se emprendió, pues, en 1501 la repoblación señorial de la Serranía. De las Siete Villas, fueron repobladas con nuevos contingentes cristianos los lugares de Archite, Benaocaz, Grazalema, Ubrique y Villaluenga. En este tiempo, las fortalezas de Cardela y Aznalmara quedaron despobladas. Doña Beatriz Pacheco, viuda de Rodrigo Ponce de León que murió en 1492, mandó repoblar la zona, pero a las anteriores mencionadas se le unió la desaparición de Archite en el siglo XVI, por lo que desde entonces pasó a denominarse el Señorío de las Cuatro Villas.
Tiempo después los duques construyeron una mansión para vivir cuando vinieran al señorío y dado que tenían fijada su residencia en Marchena le llamaron Marchenilla que en unión a las casas que se construyeron para el servicio dio origen a la Puebla de Santa María de Guadalupe, conocida tambien desde antiguo con el nombre actual de El Bosque. Apuntar que este señorío nunca cambio de manos, se respetó el mayorazgo y siempre estuvo en poder de la Casa de Arcos, elevándose esta a Ducado en 1493. 
 
 

Donadío de la Dehesa de Tomillos

 
Un Donadío era un conjunto de bienes que los reyes cristianos de la Edad Media española concedían en propiedad a una persona o institución, habitualmente como premio a su apoyo o participación en la Reconquista, en los denominados repartimientos.
Además de la propiedad sobre las tierras del donadío, el rey concedía al beneficiario algún tipo de jurisdicción señorial sobre ellas, a modo de feudo. Por ello muchos donadíos sobrevivieron durante todo el Antiguo Régimen como señoríos, con un término y una jurisdicción independiente de las localidades del entorno, aunque incluso se encontrasen despoblados o fueran simples cortijos.
Tras la conquista de Setenil 1485 esta dehesa encuadrada en el término de Setenil formó parte del realengo de la Serranía. Bernal Francés, famoso por los romances que les atribuyen fama de mujeriego y de conquistas amorosas con las mujeres que en ausencia de sus maridos cuando iban a la guerra quedaban solas, fue capitan del ejercito de los Reyes católicos que mandó sus tropas en la conquista de Granada. Acabada la guerra fue recompensado nombrándole alcaide de Setenil, En 1491 se le concede para su disfrute el Donadío de la Dehesa de Tomillos al que finalmente en 1942 se le otorga en propiedad. Pero Bernal el aguerrido capitan ávido de aventuras se marchó a la defensa de Melilla, donde un torreón de la muralla lleva su nombre, mantiene la propiedad hasta 1497 año en que se la compra Rodrigo Alonso Pimentel, IV Conde de Benavente. Posteriormente pasaría la Dehesa de Tomillos a ser señorío de los marqueses de Benamejí. Llegándose a crear en 1749 el titulo de Vizcondado de Tomillos, título que recayó en a favor de Fadrique Iñigo de Bernuy y Altamirano, IV marqués de Benamejí. Pervivió hasta la supresión de los señoríos en 1837 que pasó a formar parte del municipio de Alcalá del Valle como cualquier otra finca del término municipal.

Señorío de Gaucín

 
El Señorío de Gaucín se le concede en agradecimiento por su aportación a la Guerra de Granada a Juan Alonso Pérez de Guzmán y de Ribera, nacido en Sevilla y que aglutinaba los títulos de III Duque de Medina Sidonia, VIII Señor de Sanlúcar, V conde de Niebla, II marqués de Gibraltar y I Marqués de Cazaza, tras la conquista de Ronda, haciéndose efectiva por Real Cedula del 13 de Mayo de 1489. Este noble participó activamente en el cerco de Ronda, principal rival en el terreno de las influencias de poder del Duque de Cádiz, estableció su real al lado del rey Fernando, a su derecha, en la Fuente de San Nicasio.
El señorío estaba constituido por las poblaciones de la antigua taha musulmana de Gaucín con sus lugares, Benarrabá, Algatocín, Benamahabú y Benamaya, esta población estaba separada del territorio ya que en medio estaba el término de Banalauria y que con el tiempo pasó su terminó a formar parte del municipio de Benadalid
Tras la revuelta morisca de Sierra Bermeja y la expulsión de los moriscos sublevados, la posterior obligación de convertirse a la religión cristiana, unido al incumplimiento de las Capitulaciones por parte de los cristianos hizo que en 1501, fueron muchos los mudejares que abandonaron la Serranía y marcharon a la Berbería, quedándose despoblados Benamahadú y Benamaya.
Este señorío nunca se vendió ni cambio de manos por enlaces matrimoniales por lo que siempre perteneció a los Guzmanes y a su Casa de Medina Sidonia.
 

Continuara...